Buenas noches.
Esta vez mi
cuñada Bea me encargó hacerle una tarta para su pareja, ( y cuñado mío) Pedro
David una tarta, y a ser posible en forma de avión. Pues bien, tuve dos días
para hacerlo, y me atreví.
He de decir que
el fondant no me ayudó. Lo compré en un sitio que creo no volveré a hacerlo,
aparte que jugaba el calor y la humedad en contra mía. A pesar de todo, a mi
cuñado le encantó la tarta dado que el trabaja en el Servicio Aéreo de Rescate
(SAR) del ejército del aire, y la tarta era algo parecida a “su” avión, jajaja.
Las alas
estaban hechas con el queque MSC de vainilla, relleno con ganaché de chocolate
y un poco de mermelada de fresa y bañado con almíbar con esencia de vainilla.
El fuselaje fue con MSC con esencia de fresa, relleno con ganaché de chocolate
y bañado con almíbar con esencia de fresa.
Aunque quizás
esté mal que yo lo diga, quedó muy buena, nada empalagosa y con ganas de
repetir. Al final hubo felicitaciones por parte de los allí presentes.
Felicidades
David...



