Esta
tarta tiene “guasa”.
Mi cuñado
Paco cumplió 38 “añitos” y su esposa Ana me encargó una tarta, pero tenía que
ser una muñeca, ya que su hijo Azuquahe (7 años), quería reírse de su padre por
unas historias entre ellos. Es un guasón al igual que el padre.
No salió
tan bien como yo quisiera, pero con tan poco tiempo que tuve para elaborarla y el
calor que hacía, me costó muchísimo hacer y sobre todo manejar el fondant.
El queque
lo hice de chocolate y relleno con butter cream con queso, dulce de leche, y bañado
con un buen almíbar con licor de caramelo. Es la primera vez que hago este
relleno, y quizás esté mal que lo diga yo, pero estaba muy bueno, suave y nada
empalagoso.
Prometo
que la siguiente tarta con muñeca quedará mejor que ésta.

